DNI Electrónico: la apuesta por la modernización


Casi siempre resulta provechoso para el conocimiento establecer la cronología de los hitos más significativos de los procesos históricos relevantes. Y el relativo al DNI electrónico, emprendido es su momento por la Dirección General de la Policía –y gestado, por cierto, en su Área de Informática–, lo es por su multidimensionalidad social, económica, política y criptográfica.
Las bases del nuevo DNI se asentaron en mayo de 2000. Dos años después, en 2002, se terminó de definir el proyecto, sus requisitos e incluso se elaboró un pliego de prescripciones técnicas. Y pasó el tiempo, hasta que en enero de 2005 se convocó el concurso público para el suministro de sus componentes básicos, que ganó la UTE formada por Indra, Telefónica y Software AG.
JOSÉ DE LA PEÑA MUÑOZ
Director
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En cumplimiento de lo establecido, el pasado 16 de febrero se celebró en el CPD de la Policía, situado en El Escorial (Madrid), la ceremonia de generación de claves de la autoridad de certificación raíz del DNI electrónico, y, posteriormente, el 16 de marzo, en la ciudad de Burgos, el acto de expedición y entrega del primer nuevo DNI. Impecable. Lo que ahora queda es el despliegue del sistema en los puntos de registro, que culminará en 2008. (Dato: está previsto que de aquí a ese año se emitan unos 9 millones de DNI electrónicos).
Dado que los responsables de la iniciativa están quemando las fases marcadas para conseguir su objetivo, a la sazón, dotar a los ciudadanos de un DNI también con capacidades de autenticación y firma en el entorno telemático, cabe preguntarse por la actitud de quienes deben dar apoyo a esta loable fin y aprovechar la tesitura: en esencia, las administraciones públicas y el sector privado. De las administraciones, poco que decir, salvo que lo tienen muy claro –ya están asignando partidas para invertir en servicios–, aunque han de trabajar duro. Pero no parece tenerlo tan claro el sector privado en general, que está mostrando una actitud pasiva. Diríase incluso que algunos en esto del uso del DNI electrónico tienen ganas de darle más peso a los contras que a los pros. Esperemos que sea por los efectos pasajeros de la primavera, porque no es probable que vayamos a tener en España, a dos años vista, oportunidades tan idóneas como ésta para modernizarnos, ofrecer mejores servicios a muchísimos millones de personas y prosperar.

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