El citado documento es un compendio de lo ya sabido en los sectores concernidos y por los especialistas en seguridad; pero no por ello es menos bienvenida su existencia y obligada su lectura, ya que la Estrategia “…Identifica las amenazas y riesgos más importantes para la seguridad de nuestro país y señala cómo responder a ellas. Pueden tener lugar en diferentes ámbitos donde actuar: el terrestre, el aéreo, el espacial, el ciberespacio o el informativo. Este análisis constituye la base sobre la que formular líneas estratégicas de respuesta y desarrollar capacidades y acometer reformas organizativas”. Ciberespacio y reformas organizativas. Interesante, porque hay materia. Mucha materia.
Y como quiera que en la EES, atinadamente, se contemplan las ciberamenazas, los ciberataques, los peligros tecnológicos (los asociados con el uso de TIC, entre otros), el ciberespacio y la ciberseguridad, pues merece la pena aplicarse en la provechosa tarea de ponerse manos a la obra con la finalidad de reformar y construir estructuras organizativas perdurables y llevar a cabo planes duraderos. El momento político no es del todo favorable, porque se presiente un cambio de partido político gobernante. Y no tiene pinta de que el PP, llegado el caso, refrendara un documento del que se desprende cierto modelo de organización y en el que además se menta la Alianza de Civilizaciones. Sea como fuere, mal no estaría que se cambiara o suprimiera el subtítulo del actual documento, “Una responsabilidad de todos”. Queda pueril. |