| Originalmente,
la criptografía se ha venido soportando en dispositivos hardware
que han sido los únicos que podían asumir sin pérdidas
de rendimiento apreciables, la gran cantidad de procesamiento que requiere
cualquier algoritmo criptográfico de clave secreta o clave pública.
Tras unos años en los que el software ha venido dominando por su
flexibilidad el mercado de la criptografía, se vuelven a necesitar
indefectiblemente aunque nunca se habían desechado dispositivos
criptográficos hardware específicos. Estos equipos son los
únicos que pueden solucionar la gran capacidad de procesamiento requerida
para las necesidades de ancho de banda actuales, tanto por el volumen de
datos como por el de usuarios, fundamentalmente en entornos IP. |
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