Por primera vez en muchos años, la mayoría de los profesionales que trabajan en el sector de seguridad TIC, ya sean usuarios corporativos, ya consultores, asesores, integradores, fabricantes, mayoristas y demás, se sienten incapaces de prever cómo van a ir las cosas en 2010. Y si los compradores no tienen claro de qué presupuesto van a disponer, y, por tanto, no pueden transmitirlo al sector de oferta, puede pensarse que vamos a ir todos a trompicones.
Una cosa es cierta: que el ramo de protección de la información, aunque pequeño en volumen, ha presentado en 2009 una no desdeñable resistencia a caer en los grandes bajones de inversión que han afectado a los grandes proyectos generalistas de TIC. Eso sí, se ha ralentizado lo justo como para provocar una revisión de precios.
El año próximo va a estar marcado por un desplazamiento creciente hacia la externalización de servicios de seguridad desde la red, la consolidación de infraestructuras tecnológicas de seguridad TIC, la formalización de procesos internos de gestión de seguridad, y se irán dibujando dos de las grandes áreas de desarrollo del ramo: la correlación de eventos efectiva y la conformación de sistemas de evidencias. Al tiempo, es de esperar que se alcance un punto de madurez aceptable para abordar la gestión consensuada y coordinada de la protección de las infraestructuras críticas y de las infraestructuras críticas de información. Y una cosa más de las importantes: el sector de oferta deberá mantener en el tiempo un buen nivel de calidad en sus servicios. El prestador que lo baje lo pagará caro.
|